- Crustáceo que pierde su estado de vigilia, es arrastrado por las
corrientes marinas.
(Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente)



- Relátame con quién deambulas y te manifestaré tu idiosincrasia.
(Dime con quién andas y te diré quién eres)
 


- A perturbación ciclónica en el seno ambiental, rostro jocundo.
(A mal tiempo, buena cara)
 


- Agua que no has de ingurgitar, permítele que discurra por su cauce.
(Agua que no has de beber, déjala correr)
 


- Ocúpate de la alimentación de aves córvidas y éstas te extirparán las estructuras de las fosas orbitarias que perciben los estímulos luminosos.
(Cría cuervos y te sacarán los ojos)



- El globo oftálmico del poseedor, torna obeso el bruto vacuno.
(Al ojo del amo, engorda el ganado)
 


- Quien a ubérrima conífera se adosa, óptima umbría le entolda.
(El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija)



- A equino objeto de un obsequio, no se le aquilatan los caninos.
(A caballo regalado, no se le miran los dientes)



- El rumiante cérvido propende al accidente orográfico.
(La cabra tira al monte)
 


- Las exequias con candela son más tolerables.
(Las penas con pan son buenas)



- No existe adversidad que por sinecura no se trueque.
(No hay mal que por bien no venga)



- La ausencia absoluta de percepción visual torna insensible al órgano cardíaco.
(Ojos que no ven, corazón que no siente)



- Al andar maltrecho implicarle premura.
(Al mal paso, darle prisa)



- No está la oquedad ardiente para manipulaciones reposteriles.
(No está el horno para bollos)